Fui a Southwest Community Campus para leer a
los niños de primer grado de Sra. Melara. Estaba muy nerviosa para leer a los niños, aunque leí un libro de los niños que se llama, "Harold y el Lapiz color morado" y sabía que los estudiantes
eran fluidos en español y habla español en sus casas.
Ellos solamente tienen 5 años y tengo 21 años y no estoy cerca a
fluida a ellos. Estuve afuera de mi zona de confort. Los niños corrigieron me cuando no
pronunciaba una palabra correcta o cuando yo no usaba la forma correcta del uno verbo.
Los estudiantes estaban intimidantes. Me preguntaba muchas preguntas muy
rápidas con sin tiempo para responderlas. Fue muy destratado cuando estaba
leyendo y los niños estaban hablados en voces pequeños porque yo estaba perder las
palabras en las páginas y empezaba sudor. Fue muy embarazoso que los niños pequeños saben más que mí porque son muy jóvenes,
pero ellos entendían que yo estaba aprendido el lenguaje y tenían paciencia conmigo.
En la otra mano, la maestra fue muy
entusiastica y me abrazaba inmediatamente y comienza sentir más confortable. Es
alucinante que una mano cariñosa que ofrecer.
Por eso, si necesitara horas de voluntario, los niños a Southwest encantan que les lean.